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Editado por el autor
San Martín: El autor 2012 ISBN 978-887-33-0957-4 CCD B863
sábado, 12 de mayo de 2012
"Enamorados" Autor : Eterno (acrílico sobre tela, 54 x 73 cm.)
“
Y siento que tu luz…”
Te
construyes de todos los colores.
Un
volumen apasionado
que
se sumerge en ellos.
Me
gusta ver como tus ojos
se
asoman detrás del naranja,
poros
de los sentimientos,
donde
se te hace habitual
besarte
con tu amante rojo.
Traduce
el origen agreste
respirarte
en todas las variantes verdes.
O
el mismo cobre y marrón
que
pinta tu rostro.
Desde
un juego pastoso
que
propone el pincel
la
mano experta define la ruta
de
las vibraciones.
Frecuencias
audibles
que
sin más, entregan su música.
Se
hace increíble la vida cuando descifra
tus
alucinaciones coloridas.
Se
escapó tu nombre
del
grito azul que reproduce
el eco de una montaña.
Hay
un mar que, desde el mirador
privilegiado
de tu corazón,
se
llenó de coraje,
hasta
derramarse en el lienzo.
Autor: De todos los fuegos...(al amigo Eterno)
Del aprendiz de escribidor
Fue, desde aquel tiempo -¿hace tanto
ya?- que el vocabulario se redujo a signos que se “amoldaron” a cada
sentimiento y no importó, ni las ciencias lingüísticas, ni las reglas
gramaticales, ni las deformaciones idiomáticas, ni los regionalismos, ni el
léxico “marginal” o de germanía, ni siquiera la pronunciación exacta, o la tosquedad
y rispidez de nadie. Es decir; solo, un
“idioma universal”.
Fue, de aquel tiempo, que hasta el
DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) se convirtió en un recurso
inútil.
Fue, que la vida transcurre y es, en lo que se dice con un “flatus vocis” (simple viento) o la proximidad a los
signos evocados con sonidos guturales que, tal vez, identifican de forma
precaria a una palabra “anterior” o antigua, lo que está produciendo “el milagro
de poder acercarnos”.
Entonces, parece que de a poco, “florecen”
en todo lugar, algunas mínimas señales. Es decir; aquellas para “tocar” en la puerta de abajo, o en la
ventana de arriba, o en nuestro palpitar extraño.
Octaedro
Agradecemos la participación y el envío de este recitado del Poema de Mario Benedetti "No te rindas", interpretado por Cucki Rosario con música de "Tomatito"
EL HIJO:
La mujer, se terminó de vestir
“palpándose el perfil”. Era delgada y alta, ágil, flexible como un junco, blanca como un mármol.
Todo su ser resplandecía. El rostro iluminado, la materia oscura de sus ojos, destellante,
y los labios de tela de seda roja. Se puso la mano en el vientre, como que sentía
que estaba creciendo.
Irremediablemente, allí en su
interior, se estaba gestando con las primeras semanas de vida, su tercer hijo.
Todavía, le repiqueteaban las palabras de su “amiga”.
-¿Como vas a tener otro hijo? ¿No
pensás en nada? ¡Sos tan pobre y ya tenés dos hijos! ¿Cómo te vas a manejar? Los
otros dos son muy chiquitos. Tu marido trabaja y gana poco. Por las dudas
alquilan y lo que gana él, no es suficiente.
Todas esas palabras se mezclaban para
terminar haciendo una herida en alguna parte de su cuerpo y otra vez, la nausea
le llenó el rostro con una mueca doliente y se le escaparon algunas lágrimas.
Por esos días, tuvieron que mudarse y alquilar
un lugar más pequeño, que por suerte, consiguieron rápido. Ya estaban instalados
y con un empleo estable del hombre, podrían ir planificando como empezar de
nuevo, pero… ¿otro hijo?
-Tal vez, mi amiga tenga razón.
El consejo de visitar a ese “médico” que tiene “clínica propia”… pero primero,
voy a hablarlo con Rodolfo.
Así
pensaba todo el día y la preocupación la desconcentraba de atender los detalles
del desayuno, cambiar a los chicos, lavar y planchar, proveerse de comestibles
para cocinar a la hora del almuerzo etc. etc.
Se apagaba la tarde, un día más se estaba
desvaneciendo y ella, no tenía ni tiempo ni respuestas, todavía.
Llegó Rodolfo con su andar cansino,
saludó a su esposa con la mirada plena, a quien besó y abrazó tiernamente, le
dedicó lo mismo a sus dos pequeños y se le despegó una sonrisa tan amplia, que
los contagió a todos. Luego él, ya en su habitación, se desvistió para darse un
baño relajante. Ella tenía preparada sobre la cama, la ropa que él iba a ponerse
después del baño y mientras el agua de la ducha lo refrescaba, pensó en la mirada
de su esposa. Algo había en ella que la preocupaba.
Mientras, ella, descargaba las bolsas
que trajo su esposo -una era chiquita, con la muda de ropa de trabajo y la
vianda de llevar comida, las otras cargadas de frutas y verduras- se preparaba
para lo que iba a decirle.
El agua del mate se hizo sentir a
punto con un silbido largo de la pava, lo que la obligó a ir velozmente hasta
la cocina, apagar la hornalla y después, acomodar las frutas y verduras.
En el pequeño patio, las sillas
estaban esperando ser ocupadas. Rodolfo se sentó bien relajado y la silla se
quejó un poco, ella lo hizo muy despaciosamente, acomodando la pava en la
mesita desarmable, de madera.
Los primeros mates fueron silenciosos
y después, como todos los días, preguntó primero él.
-¿Cómo estas?
-Bien. -Contestó ella, con la voz
en bajo volumen.
-¿Alguna novedad? -Interrogó él,
otra vez.
Y ella, sin haber preparado ningún
preámbulo le descargo con angustia.
-Estoy de nuevo embarazada.
Luego, de un silencio prolongado, sin mirarlo,
esperó alguna respuesta. Él, interiormente sabía que no era el momento de pronunciar
palabra. Ni siquiera de reaccionar con un gesto. También estaba sorprendido. Un
hijo bien querido, es el que se planifica y se “trabaja con amor” para intentar
concretarlo. El amor estaba latiendo dentro de cada uno de ellos, pero no había
intención de traer un hijo al mundo en aquel momento.
Todo eso fue pensado en un instante, como
si los dos adivinasen las ideas que cada uno elaboraba.
Entonces, ella supuso que había que hablar de lo que correspondía hacer.
-Es un momento muy difícil para
nosotros, ya lo sé.
Él se aproximó con la mirada plena de
emoción, ella siguió.
-Nuestros hijos son muy chiquitos
y dan trabajo. Estamos recién empezando, ni siquiera vivimos en una casa propia
y tu trabajo da para lo justo en todo. No sé como lo vas a tomar, pero
Angélica, me dio una dirección de un médico que tiene “clínica propia” para
consultarlo.
-Yo soy tu compañero, tu esposo y
en todo lo que decidas, estoy con vos. Lo único que no me gustaría es que luego
de decidir y concretar esa decisión, nos tengamos que arrepentir.
-Quisiera consultar a ese
“medico” para “saber” como es “todo”.
-Está bien, averiguá cuando podés
ir y cuanto cobra la consulta, y voy acompañarte. Claro.
Así transcurrieron los días con la
decisión tomada de hacer una primera “entrevista”. El día de “la consulta” había
llegado y los dos en “la sala de espera” se miraban y observaban a las otras
mujeres que estaban allí. En el lugar no había ningún otro hombre que
acompañara a esas mujeres –algunas, casi niñas- hasta que le tocó el turno a
ella. Él se quedó esperando. Al “médico” se lo notaba “muy profesional” y las
condiciones del lugar “parecían aceptables”. Luego de auscultarla, de las
preguntas, las respuestas y las condiciones establecidas, se cerró la consulta
con “el pedido obligatorio”, de que todo “eso era muy confidencial” y que tanto
uno como otro, debían mantener “aquello sin que trascienda en ningún lado”. De
parte del “doctor” estaba “el secreto profesional” y punto. Quedaron en hacer
“la operación” en fecha establecida con entrega del dinero en el momento.
La fecha casi inmediata, no admitía
prórroga y el dinero estaba disponible, porque Rodolfo consiguió prestado. Rodolfo,
en su interior no estaba de acuerdo y luego, en la casa, en una larga charla se
lo hizo saber. Ella quería continuar.
Así, en la fecha acordada, nuevamente,
se acercaron los dos al “consultorio”. Tanto él, como ella, estaban nerviosos,
habían llegado muy temprano. Otra vez, observaban a las mujeres de su
alrededor, temerosas y desencajadas. En un gesto de ella se la notó dubitativa.
De repente se paró y le dijo a su marido:
-Vamos. No quiero estar acá.
Los dos salieron como espantados y en
la vereda, se abrazaron como si fuera la primera vez. Entonces, fue que dijo
ella:
-Vamos a tener otro hijo hermoso.
Te voy a ayudar en todo lo que sea necesario y más.
Él
le contestó:
-No te preocupes. Ya nos vamos
arreglar de alguna forma y esto, es lo mejor para los dos.
De todos los fuegos...
Sube
aquello que, se desprende del cuerpo
para
iluminar esa ráfaga en la brisa,
lo
que tiñe la ilusión,
burbuja
diamantina.
Sube
más, la mirada rápida
que
busca tu forma en la nube,
que
se descompensa en una exhalación,
que
diluye el vapor de una mueca de ironía.
El
canto que se refugia en mí
te
busca en el susurro del viento
solo
para alcanzar algo que tu conoces,
“la
sensación de plena libertad”.
Desde
algún espacio de adentro
desde
algún espacio, de ahí fuera,
se
va incorporando de a poco
el
anhelo de una caricia.
De todos los fuegos...
Yvonne
domingo, 6 de mayo de 2012
El árbol dejó hojas en verde
para escribirlas en tu azul,
mientras acumulo cielo para que no
le falte a nuestro vuelo.
Dharma_surrealista.
Según el
decir de aquellos que saben, “todo es literatura”, entonces, he aquí, la
entrega de una charla llena de condimentos para abusar, deliberadamente, del
tiempo de algún lector desprevenido. Cualquier asociación con “la realidad”,
corre por cuenta del que lee:
octaedro: y… ¿es la “añoranza” en femenino o masculino?
añoranzas:
femenino
octaedro: ¿es
la “añoranza” la que suma ese suspiro en el aire para darle más densidad y
dejarnos un pico emotivo y recodarte?
añoranzas: es
de la que te rompe el corazón en dos y quiere continuar amando con el trozo que
le queda
octaedro: es
fantástica, aquella que navega dentro de cada ilusión, la que apasiona
añoranzas:
añoranzas: más,
más
octaedro: la
añoranza de mirar por dentro ¡cuanto de goce y agradecimiento has traído! la
que deja la palabra inquieta en buscar los mejores calificativos... la que
tiene sustancia
octaedro: aquella
que vibre con su propia música y contagia
añoranzas:
añoranzas: máss
añoranzas: espero
me permita disfrutar más de su arte…gracias
octaedro: pero
ahí va la vida, también, desandando caminos del recuerdo cuando detenemos el
tiempo en nuestra mentalidad. Solo, ocurre cuando el pensamiento se fija en ti,
“añoranzas”
octaedro: perdón
...no pude seguir y me desordeno fácil...jjjaj
añoranzas: no
me pida perdón
añoranzas: me
tiene colgada de sus letras
añoranzas: con el alma en vilo
esperando más
octaedro: que
más es uno, sino el presente y su historia y felizmente, un acto reflejo es la “añoranza”,
la nostalgia, que busca algunos testigos o testimonios de nuestra vida
octaedro: entonces, emparentada contigo aparecen los sabores y cada
episodio se conjuga con
ese volumen
tan intenso de nuestros sentimientos
añoranzas: más,
cuando no se alcanza lo que se añora, ese sentimiento se transforma en frustración
y tristeza profunda... amargura
octaedro: no
lo sé, no tengo añoranzas de mis frustraciones
octaedro: voy
edificándome con lo que puedo
octaedro: y
está, aquella parte que es mi oscuridad, y ésta, que tiene que ver con mi transparencia
añoranzas: la
oscuridad es lo externo
añoranzas: dentro
de ti esta la luzy es la que emerge en tus líneas
octaedro: decía
un amigo como Dostoievski; "que intentar mirar esa parte oscura e
iluminarla o sacar a la luz, es convertirse en canalla"
añoranzas: es
supervivencia
octaedro: somos
eso que conforma lo oscuro y lo traslúcido
octaedro: si
falta alguno de ellos, no estamos completos... nadie puede ser solo, algo de
luz
añoranzas: cierto,
faltaría equilibrio
añoranzas: tampoco
todo sombra ¿no?... es verdad
octaedro: sin
embargo, la “añoranza”, la nostalgia, aquello que nos pone con los ojos en su
sentimiento de anhelo y ya pasó, tiene el merito de sumar instantes que la vida
nos prodiga con mucha intensidad
añoranzas: cuando
aún no se han superado, producen mucha tristeza
añoranzas: es
lo que me pasa, no he aceptado que ya no será
más aquello, que antes fue
octaedro: y
sí... nada es totalmente oscuro y es solo eso en nosotros... ahí viene la vida
y te deja su luz... luego, como si fuera a completarse busca ella en las
sombras también... y así va sumando
octaedro: la
“añoranza”, la nostalgia no es solo melancolía… hay, en su arrastre, lo que
deja la alegría... y no es solo arrepentimiento por lo que no volverá a
repetirse
añoranzas: no
es arrepentimiento, añoranzay sin esperanza es… dolor
octaedro: un
artista con mayúsculas como Discépolo, decía: “quisiera volver a querer sin presentir”
octaedro: añorando
lo que sucede en el primer amor... amar sin presentimiento, porque el que
ama por primera vez, no sabe que es amar
añoranzas: va
sin heridas, sin prejuicios
octaedro: sin embargo, el volver a
enamorarse significa volver a amar pero con algunos presentimientos
añoranzas: disculpa
me quede sin audio ahora regreso
octaedro: bueno
añoranzas: ya
estoy
octaedro: estas
exigente...jajaja
añoranzas:perdón
añoranzas: solo
avisaba que regresé…estoy ávida de palabras
octaedro: si,
jajaja...hay que buscar en los recovecos donde se acumula nuestra emotividad y
ahí aparecen los sentimientos mas caros, mas preciados
octaedro: es
ahí donde se apoltrona la “añoranza”, la nostalgia
octaedro: donde
indaga, y exprime nuestro jugo... donde escarba lo que queda en el fondo
añoranzas:
octaedro: quizás,
sin ser -muchas veces- de una composición tan bella sino de lo que salga
primero
añoranzas: la
expresión cruda y sin filtros, que a veces tememos dejar
salir
octaedro: así
es la añoranza y la nostalgia y así es, la palabra... ella exige una conducta
leal de parte de los que la usan como una herramienta para decir de sus vidas...
exige, "vayan a fondo" sin importar que lo que salga, sea algo
putrefacto o lo que, de bello tenemos
octaedro: y
a pesar de que muchas veces subestimamos lo que de nosotros decimos, siempre es
parte ínfima de lo que conforma “la verdad absoluta”
octaedro: cada
criatura es una ínfima certeza que conjuga en un todo, paaaa!!! jajaja...lo
digo, como si supiera...jajaja
añoranzas: suena muy convincente
octaedro: bueno,
se me subió a la cabeza, esto de filosofar...jajajaj
octaedro: y
está bien a veces, que la búsqueda de lo bello es coincidente con una mínima
certeza
octaedro: y esto se parece más un monólogo que a
un diálogo...
añoranzas: no,
yo me bebo sus palabrasy no hablo para que no se
me escapen
octaedro: y
para maestro ciruela ya no doy con mi target...jajaja
añoranzas: quiero
retenerlas, vale, lamento causarle esa impresión
octaedro: es
que tengo tanto interés como vos por saber quien sos...jajaja
añoranzas: ¿quien soy?
añoranzas: bueno
no entro mucho a esta sala
añoranzas: solo
cuando me anega la tristeza y es un tubo de escape
octaedro: claro... una mujer puede que, en primera
instancia, despierte interés por la diferencia
añoranzas: para
retener hay que sostener ese interés,esa
debe ser mi falla
octaedro: yo solo navego en la
periferia para buscar un diálogo intimista
añoranzas: quizá,
no poseo nada en mi, que consiga mantener ese interés
octaedro: y
sí se vuelve profundo me gusta pero nunca sé, si mi interlocutor no llega al
aburrimiento... eso me pone inseguro... y menos querría yo, que causar
desagrado...jaja
añoranzas: ¿le
causo la impresión de estar aburrida?tendré
que ajustar mis transmisores
octaedro: me
parece que no
añoranzas: gracias
por comprender que no lo estoy
octaedro: ¿de
que?...¿de escucharme con la palabra escrita?
añoranzas: de
la comunicación, de su entrega
añoranzas: me
gustó
octaedro: de mirarte
con tu nick ¡tan movilizador!
añoranzas:
añoranzas: gracias,
es simplemente, lo que resume mi sentimiento predominante
añoranzas: yo
quisiera estar más alegre
añoranzas: ser más optimista
octaedro: de esperar que la sintonía de tu
sensibilidad entre en resonancia...o
octaedro: que esto, de expresarse con la palabra,
no es más que provocar una comunión
añoranzas: y…
se siente bien, logra expulsar la soledad,
al menos por un rato
octaedro: así
es... pero no debería ser la soledad algo tan pesado como una brisa densa,
algunas veces es adorable tener un lapso de soledad
añoranzas: es
adorable cuando se eligepero no cuando es impuesta
añoranzas: la
vida te la impone, ahí, es gravosa
añoranzas: es
oxigenante cuando la buscasy asfixiante cuando ella
te agobia
octaedro: un decir de las cosas que penetran y se
acomodan con nuestro humor y luego, ver como es en los demás
añoranzas: casi
me sonó pornográfico
octaedro: no
es pornográfico... aquello que choca o es ofensivo, me parece pornográfico... espero
no tocar allí
añoranzas: mal
uso del termino, quise decir erótico
octaedro: si
es erótico, es estupendo...jajaja... eso alimenta el deseo y cuando él está
bien alimentado, estamos llenos de vida
añoranzas: pero sé que no lo dijiste
con esa intención
añoranzas: mis ojos distorsionan
o más bien mi cerebro...
añoranzas: las carencias ocasionan
alucinaciones… espejismos
octaedro: ¿que
intención?... el erotismo está implícito en cada cosa que hacemos... ahí va la
palabra, que trabaja en el erotismo de una manera que se regodea en la
estructura femenina
añoranzas: ¿ves?
añoranzas: eso
me rozó la piel
octaedro: y
conforme a otra estructura, en el hombre es la imagen la que primero incentiva
añoranzas: y en
la mujer ¿el oído?
octaedro: tampoco
esto es una formula matemática infalible...jajaja
añoranzas:
octaedro: es
solo una teoría para revalidar la conversación...jajaja
añoranzas: ¿sabes
que porción de mi piel rozó?
octaedro: no...
aún no ¿cual?
añoranzas: la
espalda
octaedro: ahí,
es donde navegan los perfumes secretos
añoranzas: ahí,
me trajo la imagen visual de tu nariz recorriéndola
añoranzas: pero
no rozándola
añoranzas: sino
solo muy cerca
octaedro: ahí,
es donde pude sentir cierto vértigo porque es recorrer tu intensidad
octaedro: “desde
el lóbulo de tu oreja, y el abismo de esa garganta de ídolo”
octaedro: hasta
encontrar el oeste y el norte y todos los puntos de referencia en que los
hombros dejan resbalar la mirada
octaedro: jajaja...pobre
de mi
añoranzas: más
bien
añoranzas: pobre
de mi…
añoranzas: hasta
mis dedos se pusieron débiles
añoranzas: para
marcar el teclado
octaedro: un
simple hecho de hacer que las manos puedan moldearte en un barro desconocido, y
copiar el omóplato perfecto que te conforma, da para convertirse en Pigmalión
octaedro: en
un alfarero privilegiado
añoranzas: no
tienes que inventarme, tengo vida
añoranzas: y
no una obra creada por tu anhelo desbordado
octaedro: es
una hermosa obra, la que eres
añoranzas: aunque
podría invertirse la historia y al despertarme sea yo la que se convirtiera en
estatua
añoranzas: una
hermosa que??
octaedro: nooo,
no dejaría que te conviertas en estatua... hay un soplo que puede inflamar el
espacio y es un “corazón delator” que no podría dejarte
añoranzas: si
lo que pretendes es sensibilizarme y encenderme
añoranzas: lo
estas logrando
añoranzas: ¿como
me pides tu agua a mi, sabiendo que soy samaritana?
octaedro: claro...qu
más querría un hombre, que festejarte porque no hay criatura que mas interés le
despierte
añoranzas: supongo
que el sueño de mi deseo es mucho mas liviano que el de mi interés
añoranzas: seguramente,
es su amo y lo domina
octaedro: un
sueño, el deseo, están en nosotros como una parte que necesitan concretarse... no
es solo anhelo sino de esa diferencia y esa falencia o esa incompleta manera en
que nacemos que queremos construirnos con "el otro"
octaedro: y
es natural buscarlo con vehemencia
añoranzas: más
que construirnos es completarnos
añoranzas: ese
vació jamás se llenará solo con carne
octaedro: y
que tanto nos construye, que nos hace más creativos y muy fuertes
añoranzas: creo
que Dios, por eso uso carne para que
siempre la falta de esa costilla lo lanzara continuamente en la búsqueda de
Ella
octaedro: y
nos hacen criaturas que también, podemos moldear lo sublime
añoranzas: sigues
torneando mi espalda
añoranzas: ¿te
gusta tanto?
octaedro: claro....una
espalda es cultivar en la inmensidad tratando de llenarla de caricias
octaedro: es
como encontrar lo oblicuo que obliga a los ríos y a las cascadas a tener su
sonrisas llenas de espumas porque están en continuo movimiento
añoranzas: ¿no
pasó?
añoranzas:
añoranzas: hermosa
imagen, la de la espuma
octaedro: las
cosas que me haces decirte… y va un suspiro
añoranzas: y
las que me haces sentir, son mucho más atrevidas
añoranzas: empiezo
a escribir mal... signo importante en mi
añoranzas: que
cuido tanto mis letras
octaedro: es
muy sentida y de mucha poesía la de Almagro, tener semejante tesoro
añoranzas: que
cálido se siente en mi espaldaese suspiro
añoranzas: sí...mme pone nerviosa
octaedro: no
es para incomodarte, solo que, ante la fiesta de tanta suavidad no hay forma de
quitarse la sonrisa de gratitud
añoranzas: ¡que
elegante!… a mi se me rompieron los
filtros
añoranzas: por
mas que quiero disimular mi intensidad, se
me escapa
añoranzas: ese
punto no es casual
octaedro: así
es, “añoranzas”...y debo irme....pensando que voy a dormir estando lejos de tu
espalda...jajaja
añoranzas: mira
que quiero a la vez desbocarme y poner frenos
añoranzas: uff
octaedro: ¿añoranzas?
añoranzas: te
vas contagiado de mi, disléxico
añoranzas: al
menos te dije algo
añoranzas: afortunadamente,
tu te quedas en la mía
octaedro: siii...dislocado
diría yo... como sin respiro para no atragantarme de tus feromonas
añoranzas: mmm…
no sabia que la banda ancha era tan potente
añoranzas: a
eso le llamo ¡alta fidelidad!
octaedro: yo
te dibujo y siento que me voy detrás de tu pantalla para respirar con tu
aliento
octaedro: que
las fibras ópticas se parecen a hilachas de mis sentires, que se unifican justo
cuando tu mirada atrapa cada palabra que pronuncio
añoranzas: solo
suspiros
añoranzas: gemidos
añoranzas: ¡gritos!
añoranzas: son
lenguas en mis pezones
añoranzas: ¡que
quieres que haga!
octaedro: eso
quiero que hagas, que te multipliques en gemidos... y me envuelvas hasta
llevarme contigo
añoranzas: ven
octaedro: y
sino puedo, ya estoy dentro de ti... ya empiezo a fluir para ti... me voy... por
favor... nos vemos
añoranzas: nooo
añoranzas: no
te vayassssssssss
añoranzas: ¿el
Marqués de Sade fue tu maestro?
añoranzas: o
¿seria más bien tu alumno?
añoranzas: ¿como
es posible que te marches dejándome así?
octaedro: nooo...
pero tengo tus gemidos...y luego haré lo posible para estar contigo y respirar
en tu espalda
octaedro: nos
vemos... discúlpame ahora...ya no puedo seguir
añoranzas:
octaedro: estaré
un poco más tarde si te parece... ahora debo salir
añoranzas: ¿a
que hora?
añoranzas: ¿acaso
puedo decir que no?
octaedro: a
la 1.30 hs. aprox.
añoranzas: estaré,
no me dejes esperando
octaedro: ojalá
que digas que no... aún no he empezado a besarte... todavía no te toqué con mis
labios
añoranzas: mmmmmmmmmmm…
lameme
octaedro: pobre
de mi
añoranzas: se
duro contra este tirano que me subyuga
añoranzas: se
más fuerte que él
octaedro: nos
vemos
añoranzas: ok..
1.30 hs.
octaedro: y
pensar que estabas triste... y yo solo quería acercarme para verte en tus
"saudades"
octaedro: leo
y te releo... mirando tu enunciado preciso y tan expresivo... tan cargado de energía...
una llama vibrante... casi al toque
octaedro: entibiando
hasta los silencios
octaedro: una
mujer que se llama “añoranzas”, se corporiza en las letras, en las miradas, en
cada gesto... en un microcosmos de caricias, de labios y de baba
octaedro: en
un balanceo de ritmo parejo que delatan tus pezones
octaedro: en
cada sonrisa que insinúa más, de lo que te trae goce, y un paso menos, antes de
llegar a lo perverso
octaedro: una
mujer que fluye, me incorpora y se amalgama... la vida misma que te traduce en
humanidad
octaedro: humanidad
redondeada que tiene sabor a tetas, a caderas, que alimenta de fantasías, olor
a sexo
octaedro:"añoranzas"
que trae tu voz, un desprendimiento del sonido que apenas significa gemir
profundamente y que me hace entregarme a
ti, para que puedas deshacerme como quieras
octaedro:"añoranzas"
que deja en su danza más sensual, aquella que refriega su vientre en el mío,
una especie de música que se multiplica en besos
octaedro: soy
yo, quien no te encuentra "a la hora señalada", sin embargo, estoy...
estoy debajo de tus piernas abiertas que me atrapan, que no me dejan escapar,
debajo de tu cuerpo que me cabalga, que repite el movimiento que, inevitablemente,
te llevará a un orgasmo fundamental
octaedro: estoy
debajo de tus lágrimas, dentro de ti para volver a romper un mundo
octaedro: estoy
desfalleciendo en el mismo instante de tu última lágrima
octaedro: me
convierto, me transformo en fluido de tu fluido, en gemido de tu gemido, en
labio que te explora y que te chupa, en lengua que te humedece, en vestido de
babas, en un momento de suplicas, en una voz que te nombra para siempre
octaedro: está
bien...solo te pido que estés cerca mío, respirándome
añoranzas: estoy
como una asmática
añoranzas: mi
lenguaje arrasado de flores
añoranzas: anulada
añoranzas: POSEIDA
añoranzas: pero
destrozame
añoranzas: lo
necesito
octaedro: ahí,
el aire esta enriquecido de tanta dulzura que no hay forma de diluir lo que nos
deja pegados
añoranzas: mmmmmmmm
añoranzas: me
harás explotar
añoranzas: me
duelen los labios por la brusquedad
octaedro: solo
quiero hacerte gozar por que así me retribuyes igual
añoranzas: es
como si toda la humedad de mi cuerpo
añoranzas: haya
ido a reunirse a un solo punto de mi
añoranzas: MMMMMMMMMMMMMMM
añoranzas: BÉBEME
octaedro: ¡¡que
mujer deliciosa!!... una flor abierta
El despertar de los sueños.
Las confusiones
se entrelazan... la conciencia... el saber… la inquietud…el instinto… todo en
uno y uno en el todo... se sucede la magia.
Me quede detenida en ese instante, mis pies querían
correr, el cuerpo se queda mudo.
La fragancia de tu perfume inundó mis instintos,
sedienta de tu piel.
Posé mis dedos en tus labios, cerré mis ojos a ese
momento, solo sentir. Ceder. Dejarme ser.
Sentí la suavidad de tu rostro rozando el mío. El aliento
se me colaba en los poros y tatuándome
la ansiedad de tus entrañas, sucumbí ante el cuerpo tembloroso, que poderosamente
se apropiaba de mí.
El susurro de tu lenguaje inapropiado, la delicia de
tus pensamientos plasmados digitalmente en mi vientre. La caricia de tus labios levantando esculturas
proféticas en mi cuerpo, cual arquitecto haciendo su obra maestra, tallando en
detalles, la sensibilidad absoluta del deseo...
Y yo... como hoja al viento. Dejándome llevar entre
tus brazos al despertar de la corriente entre
las piedras... al arrulló
de la carne cual manantial se abalanza y te quema en llamas de lenguas... que hablan todos los idiomas. Consintiendo
ya sin tregua a la inmensa comunión de dos cuerpos y una sola alma.
Se duerme al fin la razón y el tiempo... descansa el
mundo... sueñan los amantes.
YVONNE.
Enorme, sencillo e intenso.
Tu cabello negro me inspira acariciarlo
y al hacerlo,mis manos, intentan
contenerte.
Eres grande…extremadamente gigante en
mi...pero...
se que sueles regresar...
Y te transformas en ese niño-hombre que adoro...
y que por extraña coincidencia de la vida, está lejos...
Amor… palabra mágica que te identifica.
Palabra sublime que sueles irradiar…
Cuando en mi piensas
no te necesito, solo te admiro…
por que tu… ya me perteneces... largamente,
y pronuncio tu nombre, casi sin saberlo.
Cuando en las noches...
mi profundo pensamiento te trae